El despacho Soriano i Piqueras cerró el ejercicio 2025 con una facturación superior a los 550.000 euros, consolidando además unos niveles de rentabilidad significativamente por encima de otras boutiques jurídicas de perfil similar, según fuentes de la firma. Este resultado responde, según explican desde el despacho, a una estrategia sostenida en el tiempo basada en priorizar la calidad técnica y la complejidad de los asuntos frente a un crecimiento en volumen.
La firma mantiene una marcada especialización en conflictos complejos de derecho administrativo-urbanístico y derecho penal administrativo, áreas en las que ha reforzado su posicionamiento en los últimos años. En este contexto, las Islas Baleares continúan ganando peso dentro de su actividad, hasta representar aproximadamente el 25% del negocio total, consolidándose como una jurisdicción clave para el despacho.
En cuanto a su estructura, el equipo está integrado por dos socios, dos ‘of counsel’, un consejero y una office manager, apoyándose además en una red de colaboradores externos para materias ajenas a su núcleo de especialización. Este modelo organizativo, destacan desde la firma, permite mantener un alto grado de eficiencia sin renunciar a la especialización.
De cara a 2026, el despacho mantiene su presencia en Madrid —con nuevas oficinas situadas en Castellana 40— y Valencia, así como su representación en Palma. Paralelamente, trabaja en el desarrollo de alianzas estratégicas en plazas como Barcelona y Sevilla, dentro de su estrategia de consolidación en jurisdicciones clave.

